Echarpes
Hubo un tiempo en que cierta mujer debió decidir que no quería elegir entre llevar una prenda de adorno y una de abrigo. Quería sentirse abrigada sin renunciar a llevar un complemento elegante. Y un broche, pensó, no era la solución. No era apropiado no quitarse el abrigo en las fiestas.
Y así fue como en sus expediciones, los soldados franceses y británicos acabaron por descubrir algo más que tierras que conquistar. Tal vez fueran ellos los primeros en descubrir lo que era eso de ser un “cazatendencias”. Porque de tierras indias se trajeron aquella especie de bufanda de bonitos estampados y agradables tejidos.
Y con ella, aunque rebautizada a la francesa, no sólo abrigaron a sus mujeres sino que les cubrieron los hombros. Y ellas aprendieron a dejar caer por delante las decorativas telas que empezaron a considerarse imprescindibles en todo look festivo.
El Echarpe. Toda la gala de un complemento clásico como los de antes con una elegancia como nunca.


